(Irene Muñoz)
Después de una conversación maravillosa con una persona increible a parte de una grandisima amiga, me he parado a pensar y reflexionar. He fotografiado a mis peluches que, al igual que mis amigos, han aparecido por algún motivo especial en mi vida. Algunos como regalos, otros como símbolo de amor y amistad, otros por el recuerdo de una persona. Todos duermen a los pies de mi cama, donde cada noche pienso en toda esa gente que me importa. Tantas noches sueño con mi futuro y sobre todo si ellos, mis amigos, confidentes y apoyos, estarán allí. Esta tarde le he confesado que uno de mis sueños sería conservar a todos mis verdaderos amigos por muchos años. Ella no estaba tan segura de que nuestra amistad perduraría en el tiempo pero pido porque tanto ella como los demás esten cerca de mi muchisimos años. Los quiero ver en los momentos más importantes de mi vida. Quiero estar presentes en los suyos, compartir nuestras penas y alegrias, llorar y reír, ser felices... pero juntos. Sabiendo que tanto unos como otros estaremos para todo. De momento he crecido junto a ellos y quiero seguir haciéndolo. Se que llegara un momento en el que nuestras vidas tomen caminos separados, pero también se que nuestra amistad es más fuerte que todas las adversidades que puedan surgir en el camino y por lo cual debemos luchar por mantenerla. Porque se que no habría cosa más gratificante que dentro de unos años miraramos hacia atrás, al tiempo que vieramos un album de fotos juntos y dijeramos: gracias de corazón por haber hecho de estos 30 años de amistad, los mejores de mi vida. Mi amiga se ha emocionado después de nuestra conversación y yo lo hago ahora soñando despierta como me gustaría que fuera mi vida junto a ella y junto al resto de mis amigas y amigos, pero los de verdad, los que nunca fallan, aquellos que se cuentan con los dedos de una mano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario