sábado, 24 de marzo de 2012

Tal cual.

(Irene Muñoz)

A los amores de mi vida, mis amigos:

En muchas ocasiones me han preguntado cuales son mis hobbies, mis aficiones, a que me dedicaría en mi tiempo libre. Hay muchas cosas que realmente me llenan como la música, la danza... pero ninguna se llega a comparar con todo lo que me da: la amistad. En efecto, los amigos son mi pasión, mi hobbie, mi vida. Y lo digo totalmente enserio. Me considero una persona que se implica en las relaciones, por mejorarlas e intentar apotar a ellas lo mejor de mí. No sé si lo haré realmente bien pero el pensar en la recompensa me hace intentar superarme cada día como persona. ¿Mi premio?, mi meta, mi objetivo, como querais llamarlo... la sonrisa de los que me rodean. Y eso es lo más gratificante del mundo. Pienso muchas veces más en ellos y en su bienestar que en el propio mio y me alegro de ello. Sufro muchisimo cuando veo que alguno de ellos sufre. Tengo la suerte de poder gritar a los cuatro vientos que soy una afortunada porque tengo amigos de verdad. Y eso solo se consigue con esfuerzo y sobre todo con un amor desbordante, con muchisimo amor. Si tengo que sonreir por ellos, lo haré. Son mis amigos y se merecen el cielo. Cuando estoy con ellos me transmiten paz y tranquilidad. Tienen pequeños detalles que admiro y me encantaría parar el tiempo cuando los vivo. Ellos y ellas ya sabrán quienes son, pero por ejemplo: cuando ella me abraza y me hace recordar que llevo una vida junto a ella. Cuando ella me mira y puedo ver en sus ojos que esta orgullosa de mi. Cuando ella sonríe y pone su carita de niña buena. Cuando el me mira fijamente y me sonrie. Cuando ella me entiende solo con una mirada. Cuando ella me susurra al oído te quiero muchisimo. Cuando el me da besos. Cuando ella me dice no se que decir en estos momentos, pero siempre está para escucharme. Cuando ella me hace reír a carcajadas. Cuando me reencuentro con ella después de muchisimo tiempo..
Son lo más grande que tengo y solo pido no perderles nunca pese a que nuestros caminos se separen. Adoro las sonrisas de la gente, todas me parecen preciosas. Pero ver las de mis amigos me parece algo maravilloso y que quiero con locura. Sus risas, cada una peculiar, pero muy suyas y eso es lo más importante para mi, que son suyas. Disfruto a cada instante con ellos aunque no lo sepan. Disfruto de sus carantoñas, de sus palabras, de sus ojos, de sus gestos, de sus abrazos, de sus lagrimas, de sus logros, de sus vidas. Estoy tan orgullosa de ellos y muchisima gente me dice: que suerte tienes de tener amigos así. Y sí, creo que no me los merezco y por ello les valoro muchisimo más.
¿Mi receta de la amistad?: AMOR, confianza, sinceridad, atención, etc... pero sobre todo sé tu mismo y encuentra a esa gente que te quiera por lo que eres, no por nada más. Si ya tienes gente así cerca de ti, no les dejes escapar, son tu tesoro más preciado, cuidalos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Estimado lector


No sé quién eres, como es tu vida, que llevas dentro que reluce por fuera. No sé tu edad, ni cómo te llamas. No tengo noticias de tu carácter, de cómo te comportas, ni tu situación. No sé qué quieres en la vida, ni de dónde vienes ni a dónde vas. Pero ¿qué quieres que te diga? yo tampoco lo sé. No sé que quiero, a donde iré, no sé como soy o puede que sí pero que no me guste lo que veo. Tampoco yo he encontrado respuestas a mi vida. Y más ahora, que ha llegado un punto en el que no sé por donde agarrarla. No encuentro nada que me llene y que haga bien a la vez. Me hundo al pensar en todo el esfuerzo que se va a la mierda en cuestión de escasos 45 minutos. Y esa mierda me perseguirá en forma de nota media hasta el día que tenga que decir basta. El día que haciendo recuento de mi trabajo, esfuerzo, lágrimas, injusticias, a veces incluso vaguería, estrés, desesperación pero sobre todo recuento de notas medias para poder hacer o no lo que quiera yo en la vida. Pero es que no sé lo que quiero aún, será la edad.
Pero aún así querido lector seré una hipócrita y te diré que aunque te sientas perdido, como yo, valora lo que tienes al lado, los que te cuidan. Déjate ayudar y sonríe pese a la adversidad. Y sí, hipócrita porque yo no lo hago ni pongo en práctica mis propios consejos. Pero esto no quita que yo quiera la felicidad para mis allegados y por lo tanto que no sigan mi ejemplo. Y por ello te digo que estés donde estés, aunque te sientas mal, piensa en aquello que te haga esbozar una sonrisa, llorar de emoción, querer gritar, recordar algo que te alegre el día, algo que te marcó en la vida... y vive.
No te arrepientas de tu pasado, es parte de ti, pero entristécete de tus errores pero que solo sirva para motivarte a seguir y a mejorar. Querido lector déjate querer, amar, abre tu corazón a los demás. Recuerda que un buen gesto es el mejor agradecimiento y lo mejor que puedes ofrecer a los demás. Sé tú mismo porque estoy segura de que hay gente que si no te adora ya, lo hará y no por lo que intentas aparentar si no por lo que eres. Cuida a la gente que te quiere. Emplea tiempo en alimentar y mejorar tus relaciones y sobre todo haz todo aquello que te guste porque tu bienestar creará el ambiente que todos deseamos en nuestras vidas rutinarias. Me despido ya estimado lector, no olvides que estas aquí por y para algo. Aprovéchalo y sonríe.
Y como último consejo, querido, encuentra el sentido a tu vida y la felicidad vendrá por añadidura.