viernes, 24 de febrero de 2012

Un gran DON


Una sonrisa significa mucho. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Dicen también que sonreir relaja los principales músculos faciales y desata una reacción emocional en cadena que siempre te hace sentir bien. Y es cierto. Por ello que VIVAN LOS IDIOTAS QUE NOS HACEN REÍR.

viernes, 17 de febrero de 2012

Que viva lo bonito.

(Irene Muñoz)

Y por ello que vivan los delfines. Si, ese precioso animal que me enamora. Un tesoro de la naturaleza, elegante, hermoso, señorial, amigo de sus amigos, noble... Puede que esta pasión me la haya inculcado mi papa al que le encantan también estos animales. De pequeña solía contarme cuentos sobre los delfines, sobre como nadaban mientras que en ese mismo instante el me hacía una coleta para ir cole. En verano cuando paseabamos por la playa me decía: ¿Los oyes? Estan ahí, jugando con el agua, disfrutando. Me regalaron una figurita con forma de delfín y recuerdo la cara que puse al abrir el pequeño paquete. Fue uno de esos momentos que aunque sean cosas insignificantes consiguen hacerte sonreir por encima de todo. Y a día de hoy a pesar de todo sigo conservándola. He abierto mi cajón de cosas de cuando era una enana y ver al pequeño animal ha sido un momento de los que a mi me gustan catalogar como: "los pequeños detalles que hacen feliz". Siempre recordaré las historias que me contaron acerca de ellos y espero algún día, alguna vez en mi vida, poder nadar entre ellos y comprobar si realmente el papa que quería entrener a su pequeña con historias, tenía razón en todo lo que contaba acerca de los delfines.

martes, 14 de febrero de 2012

Feliz San... lo que sea...

(Irene Muñoz)

Hoy, 14 de Febrero, el día de los enamorados, de San Valentín, del Corte Inglés. El día de las floristerias, de la caja roja de Nestle o el día que Cúpido decidió mover su culito y empezar a lanzar flechitas... me da igual como querais llamarlo. Un día en el que las parejas asquerosamente felices deciden mostrar todo su amor a los demás. Y me parece genial, es precioso ver como la gente se quiere pero ¿Y los/las solteritos/as de oro? ¿Qué pasa con ellos? Pues es un día en el que se mueren de envidia y la tristeza abunda ante la falta de cariño en sus vidas por parte de esa persona especial que todo el mundo espera que aparezca lo antes posible. ¿Feliz San valentin? No perdona, me estarás diciendo feliz San Solterín y feliz gran depresión ¿no?. Las dos inseparables hemos decidido ir a dar una vuelta con la escusa de comprar aunque ella y yo sabemos que hoy necesitabamos salir y charlar y pasar el rato para que pasara el día rapidito y por lo menos darnos amor mutuamente. Aunque pensándolo bien quiero pasar un feliz San Valentín cuando encuentre a esa persona y que nuestro amor sea verdadero. Mientras tanto no me importa estar un día al año comiendo chocolate y escuchando canciones bonitas, en resumidas cuentas: #depresiónpropiadeadolescentesensible.

sábado, 11 de febrero de 2012

Tarde o temprano tendria que pasar...


Mi mama me lo venía diciendo desde hace mucho tiempo, que la amistad es un tema muy complicado y que requiere mucho tiempo de nuestra parte pero que la recompensa es algo maravilloso. De premio tener unos amigos verdaderos que te cuidarán siempre estes donde estes y eso merece todos los esfuerzos del mundo. También me decía que es ahora en esta época cuando realmente nos daríamos cuenta de quienes son nuestros verdaderos amigos, los que han estado y siguen. Los que están y seguirán y los que aparecerán en nuestros caminos sin previo aviso y se quedarán a nuestro lado toda la vida. Pero nunca se sabe por eso yo estas dos últimas semanas he reflexionado muchisimo acerca de la amistad y todo lo que conlleva en mi vida. Me siento tan afortunada de lo que tengo, tan agradecida, tan llena... estos últimos días me han demostrado muchas cosas tanto para bien como para mal. Personas que han despreciado la amistad que teníamos desde hace 12 años y que yo he cuidado toda mi vida pero asi vienen las cosas. Esa persona ha decidido pasar por alto todo lo que yo he llegado a hacer por ella, las veces que he mirado antes por ella que por mi misma y ha optado por dejar nuestra amistad y la que tenía con otras tantas por algo que sintiendolo mucho no durará para siempre. Ha sido muy duro pero que cojones, con perdon, he tenido a los que creía mis verdaderos amigos y que me lo han demostrado aún más, a mi lado. ¿Qué mas se puede pedir? Yo no conozco lo que es la Soledad y eso es algo que valoro por encima de todo. Tener personas que te escuchan siempre y te quieren más que a nada, como yo a ellos. Todavía no me explico como esas personas son capaces de hacerme olvidar mis problemas cuando estoy con ellos, es mirarles y que abunde el orgullo en mi, es abrazarles y sentir una paz inmesurable, es sentirles cerca y que la felicidad llene mi inerior. ¿Qué más puedo pedir que darme la vuelta cuando salgo corriendo y verles a todos detrás mia siguiendome, corriendo para alcanzarme? Porque me quieren pero no se hacen una idea de cuanto les adoro yo a ellos. Simplemente porque son mi vida.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Todos necesitamos un poco de sur.



Y volver allí donde fuí tan feliz. Donde los problemas solo salían a la luz en nuestros ratitos en la piscina, cuando el agua llevaba nuestros susurros del corazón de una al de la otra. La luna cubría el cielo y estabamos solas, nuestras vidas y la amistad que nos une. Y ahí se resumen los momentos de desahogo todo lo demás dejémoslo entre tu y yo. Quiero volver, tumbarme en la arena, mojar los dedos de mis pies con ese agua inconfudible. Oir el acento de sus gentes y mirar el cielo de madrugada, contemplando atónita cada una de las estrellas que abundan en las noches almerienses. Quedarme dormida escuchando una canción mezclada con el sonido de la brisa marina. Subir a una hora exacta a la azotea para ver el vuelo de millones de pájaros sobre mi cabeza. Hablar mientras paseo con la gente que he dejado en mi ciudad. Quiero volver a estar alli, que suene el timbre y me llamen: "¡Irene! preguntan por ti"; bajar las escaleras y verla apoyada, como cada año, en el pollete de la casa de mis vecinos, que me sonria y nos abracemos fuerte. Empezar a recuperar el tiempo perdido durante tantos meses y empezar a disfrutar de nuestros días libres. Quiero volver a pasarme la hora de la siesta con ella en las tumbonas de la urbanización. Y bailar y decir idioteces que sólo nosotras entendemos. Que después de tantos años de amistad un te quiero se queda corto pero tu, mi baezana, ya sabes todo lo que eso conlleva.