Hace pocos días decidí hacer limpieza del maletero de mi habitación donde están todos mis cuadernos, libros y trabajos desde que entre al colegio con sólo tres añitos. Bueno fue increíble descubrir dibujos hechos por mí parecidos a los que ahora ayudo a hacer a mis primos pequeños. No podía creer que esas letras habían sido escritas por mí. Y me emocioné. Me vino bien ver todo esto antes del día de Reyes, me recordó que no debo perder esa niña, ese espíritu infantil que llevo dentro. Esa ilusión y admiración por todas las cosas. Esa alegría y felicidad.
(Irene Muñoz)
No hay comentarios:
Publicar un comentario